Silvia Pérez Cruz es una artista con una sensibilidad muy especial. Trabaja con tanto mimo, con tanto cuidado de cada detalle, con tanta calma, con tanta poesía que el resultado siempre transpira verdad. Su último disco tiene un nombre un tanto peculiar, Oral Abisal, que demuestra que intenta huir siempre de lo evidente: "Yo me voy apuntando palabras que me gustan y cuando me di cuenta que era un disco dual, que había dos mundos, me vino primero la palabra oral. La parte como de lo conocido, lo familiar, y abisal como lo desconocido, lo de perderse en el infinito, te invita a ir a las profundidades", explica, algo que con el sonido se entiende a la perfección.