Un estudio reciente sobre empresas que facturan más de mil millones de dólares confirma algo que cualquiera que haya trabajado con organizaciones reales ya sospechaba: el mayor obstáculo para implementar inteligencia artificial no es la tecnología. Es el caos interno.
Datos fragmentados, nadie responsable de ejecutar, silos entre áreas, sistemas viejos que no se conectan con nada. Solo el 5% de estas empresas tiene IA realmente integrada en sus flujos de trabajo.
En este episodio analizamos por qué era predecible, por qué no se va a resolver rápido, y por qué eso abre una ventana concreta para el profesional que entienda esto hoy.
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