Si han estado alguna vez en Cabo Verde, sabrán que esas islas se parecen bastante a las Canarias. Orográficamente, me refiero. Su economía no tiene nada que ver, claro. Y si han estado alguna vez, sabrán que se juega mucho al fútbol. De ahí salió el portero que se lo paró todo contra España.
Josimar José Évora Días, Vozinha, salió de esos partidos que se jugaban durante muchas horas en las calles de Mindelo. Siempre con niños mayores que él. Recuerda que regresaba a casa de sus abuelos con mala cara, enfadado, y de ahí le viene el apodo. Era una burla cariñosa. Avo significa abuela y avozinha es abuelita. Mira, se va a llorar con la abuelita, decían sus amigos.
Su padre quería llamarle Valdano, pero las autoridades caboverdianas lo impidieron. Y quedó Josimar, como aquel lateral izquierdo de Brasil. Pero pudo más su abuela, vozinha.
El peso de su familia sigue intacto. Trató por todos los medios de que su madre y sus hermanos fueran a verle contra España, y no ...