Curiosamente marcharse radiofónicamente al recuerdo del año 2002, implica encontrarse con dos sucesos creativos que, en sus respectivos campos, iban a dejar una huella difícil de olvidar. De una parte, el primer desfile en la pasarela Cibeles de David Delfín, conocido como el desfile de "las sogas", de otro, los juegos olímpicos de invierno en la localidad estadounidense en Salt Lake City, cuando el artista español, Antonio Najarro, con el recurso de una coreografía que contaba una historia desde el flamenco, conseguía que dos patrinadores franceses se llevasen una medalla de oro.