La oficina antiokupación de València cumple un año con una actividad muy reducida. Según datos oficiales, gestiona de media poco más de dos casos al mes y recibe entre cinco y siete llamadas mensuales, que pueden llegar a 15 o 20 si se suman las del 092. Su actuación se limita principalmente a la mediación entre propietarios y ocupantes, ya que no puede intervenir cuando los casos están judicializados. La oposición considera que el problema de la ocupación es residual y que la oficina es un desperdicio de recursos públicos, mientras que el sindicato de la Policía Local defiende su existencia como un servicio preventivo.
El Ayuntamiento de València atendió en 2025 a 1.788 mujeres en las unidades municipales de igualdad, 579 por violencia de género. Además, el sector logístico valenciano alerta del impacto del conflicto en Oriente Próximo, con aumento de costes por el encarecimiento del combustible y el desvío de rutas marítimas, lo que está tensionando al transporte. Y un año y medio después de la DANA, aún quedan 471 ascensores sin reparar en la Comunitat Valenciana.