Valencia Basket tiene un propietario que no va de chulo por los pabellones amenazando a todo Dios. Valencia Basket tiene un director general apreciado en Europa, un tipo formado, educado, que además ha sabido defender a su afición y protestar ante quien debía en la Euroliga para que sancionaran a Giannakopoulos. Valencia Basket tiene un entrenador con valores y principios, un tipo que además es valiente y que, si debe llamar impresentable al Giannakopoulos de turno, se lo dice sin titubear. Valencia Basket tiene un estilo de juego admirado en todo el mundo. Valencia Baset tiene un Roig Arena que no tiene nadie. Valencia Basket tiene una afición fiel, creciente y orgullosa del equipo que le representa. Independientemente de lo que pase hoy en Atenas, ya hemos ganado.