Como todas las veces anteriores que tuvo la oportunidad de pensar en algo que no fuera el pírrico y ridículo objetivo de evitar el descenso, el Valencia hizo un partido lamentable contra el Rayo. Sin ambición, sin un patrón de juego definido, sin crear demasiadas ocasiones. Lo de toda la temporada con Corberán, vaya. Me sorprende e indigna a partes iguales que en el club ni se planteen lo que muchos llevamos denunciando desde diciembre. Corberán no ha sido capaz de solventar el enorme problema de fútbol del Valencia. Debería estar en su casa, pero no es el único culpable. Gourlay ha pensado más en salvarse él de cara a Singapur que en buscar soluciones para que el equipo funcione. Y Solís, que es director general, ve igual que vemos todos que Corberán no puede y no se atreve a decírselo al presidente, con el que tiene hilo directo. La mala noticia es que llega la jornada 37 y el VCF no está salvado. La buena noticia es que llega la jornada 37 y se acaba esta tortura de temporada en la que el equipo de Corberán no ha jugado A NADA.