El último anuncio del Gobierno de España sobre la regularización de población migrante que ya residen en nuestro país ha vuelto a despertar comentarios racistas y xenófobos. Que no solo denotan falta de humanidad, también claramente, están equivocados. Lo demuestra un informe que hoy ha presentado el Consejo Económico y Social y que explica, con datos, cómo es nuestra realidad: la de una sociedad que no solo debe acoger, sino que necesita de esa población migrante. Eso sí, con políticas públicas eficaces que garanticen que los servicios públicos para todos quienes ya vivimos aquí, y también quienes llegan a contribuir con su trabajo a nuestro desarrollo como sociedad. Todo lo demás es ruido. Y ruido interesado, de quienes quieren señalar a la población migrante como responsables de unos problemas que tienen otras causas y sobre todo, otros responsables.