Rafa Panadero arranca en un bar de Mallorca con Talleres Molina, un trío con fecha de caducidad y canciones sin solos, para colarse después en la Casa Blanca de 1970, donde Nixon recibía —o vetaba— a estrellas del rock mientras Johnny Cash le cantaba a la guerra y Elvis pedía placas antidroga. El amigo secreto atraviesa a Lenny Kravitz y la estirpe de los grandes multiinstrumentistas, de McCartney a Stevie Wonder, hasta desembocar en la pionera Ivy Benson y su big band femenina, demostrando que la música —como la política— siempre esconde un giro inesperado.