El secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, ha situado el ERE anunciado por Solvay en Torrelavega como el ejemplo más reciente de la “tensión estructural” que atraviesa la industria en Cantabria y en el conjunto del país. Durante su visita a Santander, en el marco de la ronda estatal de asambleas 'De las respuestas a la acción: salario, techo, tiempo', Sordo ha advertido de que España “se ha jugado su competitividad en esta década” y ha señalado a la política energética como un factor clave.
Sordo ha asegurado que la decisión de Solvay de recortar su producción y aplicar un ERE para 77 trabajadores en su planta de Barreda (Torrelavega) “no ha sido un caso aislado”, sino la muestra de un problema que también ha afectado a Asturias y al País Vasco.
En su análisis, ha afirmado que la industria española “ha estado atrapada entre costes energéticos históricamente altos y una transición que algunos están intentando paralizar”.