El Partido Popular gana las elecciones en Castilla y León con dos diputados más. Suman 33 pero quedan a nueve de la mayoría absoluta, que está en 42, por lo que necesitan a la extrema derecha de Vox para gobernar. Los ultras suman un procurador y alcanzan los 14, muy lejos de los 20 que le otorgaban las encuestas. El PSOE suma también dos, alcanza los 30, y mantiene su distancia con el PP. Los populares ganan en escaños en Burgos, Ávila y Salamanca y el PSOE en Soria. Empatan en Valladolid, León, Zamora, Palencia y Segovia, donde el nuevo escaño ha ido para los socialistas. El líder de Vox, Santiago Abascal, ha anunciado que este resultado va a desbloquear la negociación con el PP en Aragón y Extremadura, donde estaba paralizada. Además, frente al aumento del PSOE, está la caída de los partidos a su izquierda: Sumar y Podemos se quedan fuera de las Cortes, Unión del Pueblo Leonés mantiene sus tres escaños, Por Ávila el suyo; y Soria Ya pierde dos y se queda en uno.