"Y sin embargo, tenía un equipo que creía en mí más que yo." Bob reflexiona sobre su paso por la política tras su derrota ("soy un candidato derrotado vivo. ¡Ya soy ex político, ya puedo ir al Abierto!") en las primarias a la alcaldía de Barcelona por En Comú Podem. Ha conocido de cerca el "criadero de políticos", donde se tejen alianzas y clientelismos, un entorno en el que es dificilísimo entrar de nuevas. La experiencia, reconoce, "me ha puesto en mi sitio", y se pregunta cómo es posible que las personas que están dentro se postulen como renovadores. "La política la tiene que hacer la gente," dice, "y la gente está cansada."
A los oyentes, él, que no será alcalde de Barcelona, les pregunta qué oficio les hubiera gustado ejercer de no dedicarse a lo que se dedican. Nos han llamado biólogas marinas frustradas, empresarias frustradas y alguien que se hubiera conformado con dedicarse a algo relacionado con lo que ha estudiado. ¿Y Bob, en caso de no ser "vedette intelectual"? Hubiera querido ser ebanista.