
Pasión por el llamado - Natalia Nieto
07.1.2026 | 31 Min.
¿Sigue ardiendo en tu corazón la pasión por lo que Dios te llamó a hacer? Con el paso del tiempo, las heridas, las decepciones y el cansancio pueden apagar el fuego del llamado. Muchos comienzan con entusiasmo, pero pocos permanecen con la misma entrega cuando el camino se vuelve difícil. El llamado no es solo una asignación, es una relación viva con Dios que se cultiva en la obediencia, la intimidad y la fidelidad diaria. La pasión se mantiene cuando recordamos quién nos llamó, para qué lo hizo y a quién estamos sirviendo realmente. Dios no busca perfección, busca corazones dispuestos a seguirle, aun cuando no hay aplausos, aun cuando duele, aun cuando cuesta. Porque cuando el llamado es genuino, el fuego puede menguar… pero nunca se apaga. 🎯 ¿Estás viviendo desde la costumbre… o desde la pasión por el llamado que Dios puso en ti?

Una huella profunda - Carlos Olmos
07.1.2026 | 34 Min.
¿Qué huella estás dejando en el corazón de Dios? La Biblia no solo cuenta historias de personas bendecidas, también revela a hombres que marcaron profundamente el corazón del Señor. Abraham fue llamado su amigo. Moisés habló con Él cara a cara. David fue reconocido como un hombre conforme a Su corazón. Más allá de milagros o conquistas, lo que dejó huella fue una vida que honró la autoridad, buscó la presencia de Dios por encima de todo y decidió obedecer aun cuando no era fácil. No fueron personas perfectas, pero sí personas rendidas, sensibles y dispuestas a hacer la voluntad del Padre. Dios siente, se alegra y también se duele. Por eso nuestras decisiones no son indiferentes para Él. Cada acto de obediencia, cada gesto de honra y cada elección diaria puede dejar una marca eterna. 🎯 La vida es una sola… ¿qué huella quieres dejar en el corazón de Dios?

¿Quién ha sido cizaña en tu vida? - Andrés Corson
17.12.2025 | 35 Min.
¿Alguna vez te has preguntado quién sembró confusión, división o tropiezos en tu camino? Jesús enseñó que no toda la semilla que crece junto al trigo viene de Dios. Existe la cizaña: personas que el enemigo usa para dividir, enfriar la fe, normalizar el pecado o desviar a otros del propósito del Reino. A simple vista se parecen al trigo, pero con el tiempo su fruto revela la verdad. La cizaña no siempre llega de afuera; muchas veces aparece en la familia, en el trabajo, en relaciones cercanas e incluso dentro de la iglesia. Puede disfrazarse de consejo, amistad, espiritualidad o “buena intención”, pero su efecto es el mismo: ahogar lo que Dios quiere hacer en tu vida. Dios permite que trigo y cizaña crezcan juntos por un tiempo, pero también nos llama a discernir, a no dar poder a lo que contamina y a cuidar el llamado que Él puso en nosotros. 🎯 ¿Estás identificando la cizaña… o permitiendo que siga creciendo y afectando tu fruto?

El diablo es puerco ¡Lo odio! - Andrés Corson
17.12.2025 | 40 Min.
¿Sabes realmente cómo opera el enemigo… o solo conoces una versión suavizada de él? La Biblia no lo disfraza: el diablo es engañoso, mentiroso, intimidante, lascivo, violento y destructor. Desde el Edén hasta hoy, su estrategia ha sido la misma: distorsionar la verdad, normalizar el pecado, sembrar temor, dividir familias y apartar a las personas del propósito de Dios. Pero también hay una verdad que no se puede ignorar: aunque el enemigo oprime, Dios gobierna. Lo que el diablo planea para destrucción, Dios lo transforma para bien. La cruz no fue la victoria del infierno, fue su derrota pública. Jesús desarmó a las potestades y nos devolvió autoridad para vivir en libertad. Conocer cómo opera el enemigo no es obsesión, es discernimiento. Porque no se pelea a ciegas, y no se vence lo que no se confronta. 🎯 ¿Vivirás ignorando sus mentiras… o caminarás en la autoridad que Cristo ya te dio?

Cuando el control se disfraza de espiritualidad - Christy Corson
11.12.2025 | 35 Min.
¿Y si esa “fortaleza” que crees tener… en realidad es control disfrazado de espiritualidad? A veces justificamos nuestro temperamento, nuestras reacciones o la forma en que manejamos a otros creyendo que “así somos”, cuando en el fondo hay heridas, miedo, inseguridad o orgullo que se traducen en intimidación, manipulación, dominación o falsa autoridad espiritual. La Biblia muestra que el control no es carácter: es un sustituto del amor. Intimida, divide, manipula, carga culpas, se esconde detrás de versículos y hasta se viste de “Dios me dijo”. Pero el Espíritu Santo no controla: guía. No impone: invita. No presiona: libera. Soltar el control no es perder seguridad; es aprender a confiar. Es dejar de operar como Jezabel, Judas o un fariseo… para empezar a amar como Jesús: con paciencia, humildad y verdad. 🎯 ¿Estás viviendo desde el control… o desde la libertad del Espíritu?



Podcast El Lugar de Su Presencia